miércoles, 21 de noviembre de 2007

LNE. "Un pasito p´alante"


Ricky Martin y Antonio Masip, extraña pareja, pero no imposible. La enfermedad del eurodiputado y este periódico son la conexión entre ambos, político y cantante latino. Cuando el cantante supo, por LA NUEVA ESPAÑA, que su música había ayudado a recuperarse de su dolencia al eurodiputado, decidió contactar con él. A continuación sigue un breve resumen cronológico que reconstruye la historia.

El que fuera alcalde de Oviedo, el socialista Antonio Masip, padeció un ictus cerebral leve en 2002 y otro más fuerte hace un año, en octubre de 2006, por el que se le paralizó la parte izquierda del cuerpo y, como consecuencia, perdió la facultad de caminar. La convalecencia fue muy dura para el eurodiputado, quien, afortunadamente, logró recuperarse con mucho esfuerzo y un empujoncito. El empujón se lo dio Ricky Martin. Antonio Masip consiguió volver a andar con la ayuda del cantante puertorriqueño. Durante los meses de rehabilitación Masip escuchaba la canción «María» del cantante puertorriqueño, la que contiene el pegadizo estribillo que reza: «Un pasito p'alante, un pasito p'atrás...». Y la cosa funcionó.

De esta anécdota se hizo eco este periódico el pasado 26 de octubre, tras una charla de Antonio Masip el «Día nacional del ictus» en la que contó su experiencia, en el marco de unas jornadas que organizó la Asociación de Ictus del Principado de Asturias (ADIPA), a la que el eurodiputado pertenece. El artículo de LA NUEVA ESPAÑA cruzó el charco, y llegó a oídos del cantante puertorriqueño, que reside en Miami.

Esta misma semana la oficina de Martin se ha puesto en contacto con la de Masip en Bruselas. Han agradecido al eurodiputado la cita y le han trasladado la satisfacción del cantante por haber contribuido con su música a la rehabilitación de un paciente. Por su parte, Masip, también ha agradecido el gesto del cantante, un acto que ha calificado de «muy humano». Los asesores del cantente se han interesado, además, por la asociación de enfermos de ictus de la que forma parte Masip en Asturias. Ambas oficinas, la de Ricky Martin y la de Antonio Masip, se han emplazado para mantener nuevas comunicaciones en próximas fechas.

La canción de Ricky Martin, un éxito veraniego de hace unos años, llegó a Antonio Masip de la mano de su prima, que también reside en Miami, Lucía Urquiola. «Me trajo el disco en uno de sus viajes, porque contenía la canción que invita a dar un pasito para adelante. Me pasé la rehabilitación escuchando el tema y me vino muy bien», relata Antonio Masip.
La recuperación del eurodiputado con la ayuda de la canción «María» no sólo ha llegado a oídos de Ricky Martin, sino también los de sus fans. Decenas de foros de seguidores del cantante puertorriqueño en internet se hacen eco de la historia de Masip. En estos espacios cibernéticos se pueden leer mensajes como los que siguen: «Qué interesante, y qué bien por el señor Masip. Definitivamente, Ricky tiene magia», comenta una fan del cantante en México. Otro internauta apunta, a propósito de la historia de Antonio Masip, «es que Ricky mueve montañas». Otro de los seguidores del cantante conviene: «Ricky es tan buena persona y un ángel enorme... Siempre ayudando a los demas...». Así, una cadena interminable de mensajes.

¿Qué tal un concierto de Ricky Martin en Oviedo a favor de los enfermos de ictus con Antonio Masip como invitado de honor? Sería un estupendo pasito p'alante más.

Artículo publicado en La Nueva España el 19 de noviembre de 2007.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Sí que estaría bien.Esperamos a ricky Martin en Asturias.un beso.Yoly Juana

Anónimo dijo...

Esperamos a Ricky Yoly y Juana

Anónimo dijo...

Parece Ricky buena gente, en efecto

hasta los mismísimos dijo...

si ese señor (el Sr. Martin) deja a un lado su machismo y homofobia me gustaría ir a ese concierto, si no.... pues iré a otros que no solo se solidaricen con las causas que le pueden dar promoción.

Y por supuesto al Sr. Masip le deseo lo mejor

Joaquín del Río dijo...

Todos los que hemos sufrido un ictus lo agradeceríamos. Ánimo, Antonio.

Anónimo dijo...

si por lo menos se pudiera escuchar

Anónimo dijo...

si por lo menos se pudiera escuchar