lunes, 19 de noviembre de 2007

Juan Ramón y su soledad española


El periódico El País destaca en la primera plana del domingo 18 de noviembre una interesante información histórica-literaria que titula “Juan Ramón (Jiménez) o el Nóbel de la soledad. Las actas de la Academia Sueca revelan que ningún español le apoyó”. Sin embargo, corría el año 1957 y recuerdo perfectamente que las clases ovetenses del dominico Padre Jesús Álvarez se referían casi diariamente al poeta de Moguer en el que nos enseñaba a leer con ritmo. De aquella, con once años, me aprendí de memoria capítulos enteros de “Platero y yo” y poemas de “El poeta recién casado” que he podido transmitir oralmente a mis hijos y, espero, pronto a mis nietos. Festejamos aquella mañana de noviembre, en clase, el premio y luego rezamos por el alma del poeta cuando murió. Conmigo estaban de compañeros mis siempre queridos Juan Luis Rodríguez Vigil, luego Presidente del Principado, y el escritor Ignacio Gracia Noriega. A la vista de la información de El País es de agradecer a los dominicos ovetenses aquella fijación y aquel entusiasmo juanramonianos en medio del páramo cultural.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Sí.Es curioso pues Juan Ramón Jiménez no dejaba de ser un exilado republicano de la cáscara amarga, antes y después del nóbel.