domingo, 28 de octubre de 2007

Masip vuelve a caminar



Antonio Masip volvió a caminar gracias a Ricky Martin. La enfermedad no ha podido con el sentido del humor del eurodiputado socialista. Ayer, «Día nacional del ictus», Masip eligió la ciudad de la que un día fue alcalde, Oviedo, para relatar en un tono más que intimista su experiencia como paciente de ictus. Lo hizo sin dramas, incluso se permitió bromear. Hace ya tiempo que Antonio Masip ha decidido dejar de llorar.

«He tenido suerte, desde luego», comenzó Masip. El eurodiputado padeció un ictus leve en 2002 y otro mucho más grave en octubre del año pasado, por el que se le paralizó el lado izquierdo del cuerpo y dejó de caminar. En la actualidad lo hace bien erguido, aunque apoyado en una muleta. «Yo no me porté bien como enfermo, no fui riguroso ante la primera alarma, no tuve en cuenta ese asesino silencioso que es la hipertensión y tuve un segundo ictus. Debemos armarnos de valor contra la indisciplina», dijo, para añadir, a continuación, que «espero que no me vengan más».

Luego, Antonio Masip ahondó en los duros meses de convalecencia. «Cuando estás paralítico la tendencia a la depresión es enorme. Hasta ese momento te consideras una persona relativamente joven, un chaval. La situación es muy difícil», relató. «Yo lloré mucho, muchísimo. Una psicóloga me dijo entonces que llorar era bueno. Y lloré mares de lágrimas, por llorar que no quedase. Hasta que un día me di cuenta de que, además de liberador, el llanto me inundaba. Cualquier rostro amigo, una foto me hacía llorar. Yo personalmente decidí dejar de llorar. Puse un dique de contención contra las lágrimas». En este momento de su relato Masip debió de percatarse de que el auditorio estaba a punto de echar a llorar. Lo zanjó con una broma: «La misma psicóloga me dijo también que era bueno dejar de llorar, que me disculpen los médicos de la sala».

Masip había conseguido dejar de llorar, pero no estaba todo hecho. «No puedes comprender cómo estando sentado te cansas igual, y estás deseando volver a la cama. Un día el médico me dijo que en dos semanas tenía que estar caminando. Me parecía imposible volver a andar si no podía estar sentado dos horas al día. Me sonaba a aquello de "Lázaro, levántate y anda"», explicó. «Pero con tenacidad, esfuerzo y el ánimo de la familia, los médicos y otros enfermos puedes llegar a caminar, igual que otros enfermos pueden volver a hablar», dijo Masip.

Es en este momento cuando entra en escena Ricky Martin. Antonio Masip volvió a caminar con el estribillo «un pasito p'alante María, un pasito p'atrás» de la canción «María» del cantante puertorriqueño. «Me ponían a Ricky Martin...», comentó. «Cuando das el primer paso, y ves que tu pie inerte se apoya, y el otro pie le sigue, la alegría que te entra no se puede describir», prosiguió el eurodiputado. Aún así intentó describir la situación midiéndola con alguno de los momentos de alegría de su vida. «El matrimonio es una situación vital estimulante, aprobar un examen difícil, ganar unas elecciones... Pero nada como andar, absolutamente nada. Es lo máximo a lo que he podido llegar». Y otra vez, cuando la emoción volvía a rozar el clímax, Masip optaba por la broma: «Es que de la primera vez no me acuerdo. Está ahí mi madre, ella se acordará». Después el eurodiputado reflexionó un momento para decir «volver a caminar sólo lo puedo comparar con ver a mi hijo nacer y cogerlo entre mis brazos».

Una vez expuesto su relato, llegó el momento de los consejos: «Es muy importante que nos demos todos ánimo. En la globalización hay una parte para la humanidad. Tenemos que hacer de nuestra relación con los demás un camino sin retorno para mejorar situaciones». Antonio Masip también aprovechó para reclamar a la Seguridad Social mejores atenciones para los enfermos de ictus: «Existen diferencias y faltas que hay que mejorar», señaló el eurodiputado.

La intervención de Antonio Masip se desarrolló en el marco de un acto organizado por la Asociación de Ictus del Principado de Asturias (ADIPA), a la que el eurodiputado pertenece. Ayer se celebraba el «Día nacional del ictus» y el colectivo celebró la jornada con un acto en el Centro de Educación del Fontán. Además de Antonio Masip intervinieron en la ponencia el jefe de servicio de neurología del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), Carlos Hernández Lahoz, y Ana Torrico Fernández, una de las logopedas de la Asociación de Ictus del Principado de Asturias.

Artículo publicado en La Nueva España el 27 de octubre de 2007

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Artículo de Laudelino Vazquez en referencia a la charla de ayer del ictus:

http://www.lne.es/secciones/noticia.jsp?pRef=1803_38_571378__Cuencas-Masip

Anónimo dijo...

Ricky Martin se hace eco de la experiencia de mi ictus

http://mipagina.univision.com/rickychicas/blog/2007/10/27/su_prescencia_hace_milagros

Marco Ferrara Ferrero dijo...

Con algún mes de retraso, Antonio, pero acabo de leer el artículo que retoma tu blog. Nada, que me ha gustado. Alegra el día, y concede valor a pequeñas cosas que en realidad, de pequeñas no tienen nada. Un fuerte abrazo.