lunes, 16 de julio de 2007

Rato, desleal



Ha sido extraordinaria la expectación política y mediática generada por la dimisión de Rodrigo Rato Figaredo como presidente del Fondo Monetario Internacional. Los diversos analistas divergen en qué gran empresa se pondrá al mando; de lo que nadie duda es de que, antes o después, volverá a ser opción a la cabeza de cartel del PP. A mí -que me perdonen los suyos y tantos amigos como en Asturias tiene- no me resulta fácilmente imaginable el aterrizaje de nuevo de don Rodrigo en el sector privado español, donde su experiencia personal no fue aleccionadora; pero tampoco en el público, ya que con su dimisión washingtoniana, a todas luces confusamente explicada, comete una gran deslealtad hacia su país. Fue una delicada e importante misión en la que estuvieron de acuerdo el PP y el Gobierno. Ahora, con flagrante extemporaneidad, nos suelta: «¡Ahí queda eso!» sin que quepa ya la sustitución tan siquiera por un compatriota.

Mal, muy mal ha estado don Rodrigo.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

es evidente y no sé cómo no se ha dicho más

Anónimo dijo...

Rodrigo Rato es el político más impresentable que ha tenido España en los últimos 30 años. Espero que nunca más manche un cargo público con sus sucias manos, en la empresa privada ya sabemos todos como se las gasta este señor...

¿Puede Rodrigo Rato hablar de honradez y cumplimiento de la ley sin ponerse colorado al recordar su oscuro pasado en la empresa privada?

Anónimo dijo...

Pero Pasa como si nada hubiera ocurrido en sus negocios privados

Anónimo dijo...

Fue el de Rato un acuerdo que desde Europa se propuso a la iniciativa del gobierno y del PP a los que previamente érl swe ofertó para luego incumplir mandato sin causa explicada y taponando que pudiera sustituirle un español