lunes, 23 de abril de 2007

Sáhara Occidental




El pasado martes tuvo lugar en el Parlamento Europeo una enriquecedora y concurrida conferencia sobre derechos humanos y recursos naturales en el Sáhara organizada por Karin Scheele, jefa de la delegación austriaca, y el también diputado Raül Romeva. Contó, asimismo, con la defensora de los derechos humanos saharaui El Ghalia Djimi y la ministra sueca de Asuntos Exteriores, Cecilia Malmström.

El Ghalia expuso su escalofriante historia de las detenciones y torturas; cómo su abuela sigue aún desaparecida; cómo existen niños en los cárceles de El Aaiún.

El periodista marroquí Alí Lmrabet, columnista de EL MUNDO, denunció la falta de libertad de expresión en su país que le ha llevado a exiliarse en España. Alí no es un defensor militante de la causa saharaui pero reclama el derecho a informar de lo que sucede en el territorio. En su opinión Mohamed VI, pese a la imagen de rey moderno que intenta transmitir, es un autócrata que reúne en su persona los poderes ejecutivo, religioso, como líder de los creyentes, y económico, en tanto que primera fortuna marroquí. "La monarquía nos ha intentado siempre vender que la alternativa era o ellos o los islamistas". Alí sostiene que los islamistas ya son fuertes, incluso, en ocasiones, "gracias a la monarquía misma".

El periodista sueco Lars Björk comparó el control policial en el Sáhara al que existía en la Alemania comunista que conoció en su juventud. Relató pormenorizadamente la presión que sufrió para que dejara de informar de las manifestaciones que comenzaron en El Aaiún en 2005. Los manifestantes se arriesgan a ser golpeados, arrestados, torturados, acusados de cualquier delito y, por último, condenados a penas severas.

La ministra sueca y Jaume Saura, de la Universidad de Barcelona, trataron los problemas de aplicación del recientemente firmado acuerdo de pesca entre la UE y Marruecos pues no delimita claramente las aguas marroquíes de las saharauis.

En definitiva, la temática saharaui sigue presente en la cámara europea. Hace falta ahora que las instituciones comunitarias presionen más en la búsqueda de una solución justa y definitiva. Cecilia Malmstrom, antigua y dinámica diputada, se manifestó muy comprometida e hizo votos para que sus colegas del Consejo de la UE debatan más ampliamente los derechos saharauis.

1 comentario:

Anónimo dijo...

me parece muy bien,pues no se puede dejar abandonado al pueblo saharaui.