viernes, 16 de marzo de 2007

Derechos de la mujer



A Clarita Campoamor, republicana moderada madrileña, cuya memoria vuela por encima de polémicas alicortas

Este año el premio en metálico para la ganadora del campeonato de Wimbledon en categoría femenina será, por fin, igual al de la categoría masculina, gracias, en parte, a las denuncias realizadas desde el Parlamento Europeo por mi compañera la mallorquina Teresa Riera, en un debate del que ya me hice eco en esta columna sabatina.

En esas altas cifras no es un problema económico sino conceptual que afecta a la aplicación de "los principios de igualdad de oportunidades e igualdad de trato entre hombres y mujeres así como a la integración de las perspectivas de género y promoción de la igualdad", directiva, semejante a la ley española de la que ha sido ponente, con gran éxito, la avilesina Mariví Monteserín.

Desgraciadamente, existen todavía discriminaciones lacerantes contra las mujeres: laborales, políticas, en fin, humanas. El partido socialista europeo ha lanzado una campaña para corregir la desigualdad salarial de un 15% que existe entre hombres y mujeres en Europa. En un informe votado esta semana en el Parlamento sobre los derechos de la mujer se pide una "tolerancia cero" contra los matrimonios forzosos, la poligamia y el burqa.

La española Elena Valenciano ha subrayado en este debate la necesidad de incorporar los derechos de la mujer a los acuerdos comerciales de la Unión Europea con terceros países (pensemos en los grados de sometimiento de la mujer en nuestros vecinos del norte de África y los beneficios, para las mujeres y para toda la sociedad, que un cambio de valores podría implicar). El informe señala también que la difusión, a través de los medios de comunicación, de ejemplos positivos del papel de las mujeres en la sociedad "contribuiría en gran medida a luchar contra estereotipos negativos".

Tenemos todavía mucho camino por recorrer. Una eurodiputada danesa, Britta Thomsen, me comentaba hace poco que, pese al desarrollo social en los países nórdicos, tenían que copiar muchas cosas de la nueva ley española de igualdad.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Drechos de los falantes d'asturianu!!!

Dreichos a la llibertá d'espresión (por TeleAsturias)