lunes, 15 de enero de 2007

Suiza

Siempre me ha llamado la atención la situación política de Suiza, único enclave no comunitario en la Europa de los Veintisiete si exceptuamos los microestados Andorra, Mónaco, Liechestein, San Marino y Ciudad del Vaticano. El país es famoso por su federalismo, el uso corriente del referéndum, la belleza de sus paisajes, la precisión y calidad de sus relojes, sus chocolates, sus navajas multiusos y la convivencia y apacibilidad de ciudadanos de diferente lengua, cultura o religión. No es de extrañar que Borges se fuera a morir a una ciudad tan aburrida como Ginebra, harto de las pasiones políticas que desgarraban a su Argentina. La cuna de la Cruz Roja es sede de numerosas organizaciones internacionales, pero, conforme a su política de neutralidad, no participa en todas ellas. Ingresó en la ONU en fecha tan reciente como 2002 y rechazó por referéndum su incorporación a la Unión Europea en los noventa. Suiza no se encuentra, sin embargo, tan aislada de la Unión Europea. Pertenece al espacio sin fronteras que establece el conocido tratado de Schengen, coordina sus infraestructuras con las de la Unión y está poniendo los medios, según destacó su presidenta, Michelle Calmy-Rey, para quitarse de encima el sambenito de paraíso fiscal que propiciaba el secreto bancario a rajatabla con la opacidad de ingentes sumas de dinero obtenido ilegalmente (desde el oro de los nazis a las fortunas de dictadores y reyezuelos pasando por las transacciones de traficantes de armas y de drogas). Hay quien insiste en que la incorporación es ahora factible, postura que comparte la propia presidenta suiza. En el Parlamento y en el Consejo de la UE sería el único hipotético candidato al ingreso que no tendría obstáculo alguno ni generaría oposición ni susceptibilidades. Al fin y al cabo no sería aumentar las fronteras europeas...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Suiza respeta las minorías lingüíticas, El Gobiernu d'Asturies non

Anónimo dijo...

Dirixentes de Izquierda Xunida húbolos y asgaya Antonio lo que pasa ye que el Ruso nun yera de la cuerda del llambión de Rivi y del stalinista de Paco de Asis...

Hai que s'informar un poquitin más que tu yes un profesional de la política, polo menos cobres d'ella