lunes, 4 de septiembre de 2006

Garzón Clariana

AQUI, BRUSELAS


Garzón, Jurisconsulto

Gregorio Garzón Clariana es el jurisconsulto del Parlamento Europeo. En palabras menos arcaicas es el Jefe de los Servicios Jurídicos. Por voluntad propia, deja Bruselas para regresar a su cátedra de Barcelona. Su ausencia se va a sentir aquí por la honda huella profesional que deja y también porque será imposible que otro español pueda sustituirle. Había entrado en 1986 como "Consejero jurídico principal en la Comisión" y en 1994 en el Parlamento tras concurso de méritos. Solo le he seguido en los dos últimos años pero lo suficiente para haber apreciado su capacidad académica y el prestigio que ha dado a su puesto. Él mismo acaba de describir magníficamente el perfil de su servicio y el de sus colaboradores en la aportación que ha hecho en homenaje al Profesor Carrillo Salcedo.

Garzón ha ejercido las funciones consultivas y la representación y defensa en el contencioso jurisdiccional con ejemplar independencia, contribución al Estado de Derecho y aportación decisiva a este interminable proceso constituyente en el que nos encontramos inmersos.

Durante nueve años el Tribunal de Justicia Europeo estuvo presidido por el asturiano Gil Carlos Rodríguez Iglesias, hoy Director del Instituto Elcano, que preside Gustavo Suárez Pertierra. Todos los servicios jurídicos de las instituciones europeas y los tribunales colegiados han de tener un carácter multicultural en el que deben converger letrados formados en los diferentes derechos de la UE pero pienso que es una verdadera lástima que puestos de esa naturaleza se pierdan para nacionales españoles, con el acento y la accesibilidad que, por muy neutrales que sean -y me estoy refiriendo a dos personalidades ejemplares en ése y en todos los sentidos- se produce. Ya de mi tiempo de Alcalde, en el que conté con el impagable asesoramiento de Luis Arce Monzón, sé que no se puede dar paso político sólido sin estar cubierto por un asesoramiento jurídico de envergadura. En Gregorio Garzón los miembros del Parlamento tuvimos una luz y un apoyo fundamentales, que en algunos casos se extendió a consejos morales contra la impunidad en la que algunos- sobre todo italianos- querían refugiarse.

A nivel particular también voy a sentir que quizá su sucesor, con esta Babel parlamentaria en la que nos hayamos, no exponga con el correcto francés en que lo hace Gregorio.

No hay comentarios: