jueves, 3 de agosto de 2006

Guerra justa

La guerra justa ha sido obsesión discursiva de clásicos medievales. Norberto Álvarez, belmontino de San Martín en la Universidad de Alcalá, escribió hace ya tiempo su tesis sobre este tema al que llevaba dando vueltas varios años.

Encontré casualmente estos días veraniegos a Norbertín, como le llamaba con entrañable afecto el P.Pedro López en el Colegio de los Dominicos, y me vinieron al recuerdo sus apasionados razonamientos con Don Ignacio De la Concha, con el Deán Don Rafael Somoano, cuya trayectoria Benedicto XVI acaba de premiar, con Ramón Maciá, Ruiz Jiménez, Luis G- San Miguel, Jaime Alberti y otros conspicuos pensadores de la época.

Al cinismo de la frase latina de “si quieres la paz, prepárate para la guerra”, se había opuesto el mensaje de Pablo VI, asumido por todos los pacifistas: “si quieres la paz, trabaja por la Justicia”

Si hay una guerra injusta y desproporcionada es la que ha reiniciado Israel contra todos sus vecinos. Se practica la ley del “veinte por uno”, como ha denunciado Erkki Tuomioja, Ministro de Asuntos Exteriores de Finlandia, Presidente en ejercicio del Consejo europeo. La brillante periodista Sol Gallego-Díaz viene acusando, sin embargo, a las instituciones de la UE en general de escandaloso autismo. Mis buenos amigos los diputados Menéndez del Valle, Carnero, Luisa Morgantini, Veronique De Keyser y algunos más, compartían esa opinión desde el mismo corazón de Bruselas.

A la comunidad no le cupo más remedio que reaccionar. Una resolución del Parlamento, a través de su Comisión de Presidentes, ha sido, por fin, tajante. “Hay un antes y un después del crimen masivo de Qaná”, declaró el Presidente Borrell. Resulta esperpéntico que, a la vez, se tache de antisemita a cualquier partidario del alto al fuego.

El subjetivo concepto de guerra justa con el que tanto peroraba el Profesor Álvarez debería seguir desmenuzándose hasta sus últimas y fatales consecuencias. Desde luego si el secuestro de dos soldados israelíes- por supuesto intolerable- se admite que sea respondido con un millar de muertos civiles, nos encontraremos que un día no lejano la réplica y la dúplica serán las armas atómicas. Además de la necesaria intervención humanitaria deberíamos reflexionar sobre el prólogo y la justificación para la guerra supuestamente justa y santa que un día sufriremos a escala imparable por la cerrazón israelí, el fundamentalismo musulmán y la tibieza occidental de hoy.

5 comentarios:

Enrique Castro dijo...

Antonio:

en tu correo electrónico leeras lo que aquí quería comentar.

Por otra parte, felicitarte por este post.

Un abrazo.

Ismael Rey dijo...

Este blog tiene un selectivo sistema de volatilización nada democrático.

O será que funciona mal.

Anónimo dijo...

¿Cómo puede presentarse a la alcaldía de Oviedo una persona que ha realizado una obra ilegal en su casa de Asturias 32? Alguien de su nivel (y del de su marido) debería de ser más respetuoso con las normas y con los vecinos, a los que ignoró y sigue ignorando.

(Sé que no firmar está feo, pero vivo de la administración asturiana... y no quiero venganzas)

Anónimo dijo...

No creo que sea para tanto

Ismael Rey dijo...

Puesto que no "debes" dar tu identidad, prueba la veracidad con el número de expediente de lo que denuncias en caso contrario no tendrás ninguna credibilidad.

Yo no creo que haya ninguna diferencia entre la calumnia y la denuncia anónima indocumentada.