lunes, 3 de julio de 2006

Feminismo y nobleza

Isabel Hoyos, casada con mi amigo Jaime Carvajal, pretende desde hace años que los nobles practiquen la igualdad, frente a la discriminación de las mujeres primogénitas.

Se trata de un famoso litigio en el que el Tribunal Constitucional ha tenido una pifia que chirría. Las mujeres son todavía marginadas en la línea de sucesión a los títulos. A mí me importa un bledo la aristocracia como tal y algunas de sus ridículas manifestaciones, pero lo que plantea la Marquesa de Isasi cuenta con mi simpatía desde hace tiempo. En otro campo- ese sí muy trascendental-, la diputada Monteserin y tantas otras acaban de lograr algo que era inimaginable: la obligada proporción femenina en los Consejos de Administración.

Si se ha terminado, al menos constitucionalmente, la discriminación entre el hombre y la mujer, no cabe que se conserve una ridícula diferencia ancestral. Además, la situación puede llegar al esperpento de que pasen a ser relegadas ocho o diez personas por no aplicarse con carácter retroactivo disposiciones que están en trámite.

La exigencia de Isabel pudiera parecer poco atendible pero supone, sin embargo, la voluntad de una ciudadana de evitar postergación por sexo. Y es que no debería caber la sustitución de la mujer por el varón nacido después. Josep Benet, el entrañable senador más votado en toda la historia de la democracia, ya había advertido en las Constituyentes, aunque manteniendo expresamente los derechos históricos de Felipe de Borbón, lo que ahora se plantea como una de las reformas constitucionales pendientes.

Aquí, en Bruselas, donde hay dos Baronesas parlamentarias, Ludford y Nicholson, ambas del Grupo bisagra liberal, se ve bien la actitud de Isabel no por título alguno sino por su protesta contra la arbitrariedad. La modificación legal espero que haga justicia. La igualdad ha de imponerse en todos los campos, aún en los más recónditos que, quizá, sean absurdos para muchos.

3 comentarios:

pululante dijo...

Dice "la obligada proporción femenina en los Consejos de Administración."

¿Le parece bien que se coloquen mujeres por decreto en consejos de empresas privadas? (La misma pregunta valdría para colocar hombres).

Está claro que el número de mujeres en estos consejos es muy bajo. Pero no creo que ponerlas por decreto sea beneficioso sino todo lo contrario. Habrán llegado a ellos no por méritos sino por cuota. Y sus compañeros hombres lo sabrán, y no faltará el típico machista que se lo recuerde cada vez que intente abrir la boca. Y lo peor es que la que pueda llegar por méritos se verá ninguneada ya que se pensará que está allí por la cuota.

No creo en la igualdad por decreto. Creo que lo más apropiado es poner la condiciones para la igualdad (a mismo trabajo, mismo sueldo; no discriminación, etc.) y que luego sea cuestión de capacidad personal. También se puede premiar (subvenciones, desgravaciones fiscales) a las empresas que logren resultados positivos. Pero obligaciones y prohibiciones no suelen funcionar.

Un saludo.

Axasturias dijo...

Yo no creo en la igualdad por decreto, pero sí en la capacidad de los poderes públicos en fomentar la igualdad. Lo de las mujeres en los consejos de administración es un paso más para que la igualdad sea una realidad.
En lo que desde luego no creo, ni creeré, es que las desigualdades se resuelven solas. Y esta lo es.

Anónimo dijo...

¿Hay algún país que ya tewga la cuota femenina para los Consejos de Adsministración?