viernes, 14 de julio de 2006

Dioni

“El que non tien papu// non ye guapu”
Recogido, entre otros, por “Blas de Aces” (Tolivar Faes) y Menéndez Pidal.


En Bruselas, hay catorce mil asturianos. El más famoso es Dionisio Fernández, langreano, Presidente del Centro Asturiano.

“Dioni” trabaja en el Parlamento Europeo como funcionario del grupo GUE, al que está adherida Izquierda Unida, representada por el sanluqueño Willy Meyer. En la directiva del Centro: María Ramos, Ovidio, Nardo, Pili Granda, Tristán y Aréchaga. Aquí están con las Peñas de Fernando Alonso y del Sporting, con el coro minero de Turón, con la fiesta de la Santina, con el apoyo al Museo de Bellas Artes de Asturias…

Hay también una nueva generación de profesionales en la igualmente modélica: "Asbru" que coordinan Carlos Cocina e Iván Martín.

Además de varias tertulias en bares asturianos, ha surgido “Les Asturiennes”, de la Casa de Asturias, uno de los mejores restaurantes de la ciudad. Esta Casa es un edificio art decó, que el Ayuntamiento enseña en los itinerarios turísticos. Está dirigida por Javier Velasco, buen embajador aunque no haya nacido en Asturias; cuestión esta del linaje que ya no se requiere ni para President de la Generalitat.

La Casa tiene vocación de aproximar las actividades de representación ante las instituciones comunitarias y las de los propios emigrantes con la incorporación de los Centros Asturiano y Cabraliego, presidido por Ángel Gonzalo, en la línea de empuje consustancial a los vecinos de Cabrales fuera de la región.

Cuando se abrió el puente de avión Ranón-Bruselas se pronosticaban malos augurios de continuidad. Sin embargo, para este verano no se encuentran pasajes. A mí ya me indemnizaron más de una vez por el tenebroso "overbooking" o sobreventa de billetes. Tendrán que convertir los cuatro semanales en vuelo diario y corregir el absurdo de que sus salidas coincidan en horario con las de París, cuando ambas ofertas deberían complementarse. También van completos Alsa (que jamás ha de perder su marca aunque haya ingleses por medio) y el entrañable “Viajes Jose”, que un día me gustaría novelar.

En este trajín, Dioni es feliz, nostálgico de aquella emigración “sin papeles” de los sesenta en la que luchó como pez en el agua.

Si alguien se pierde en Bru bru, como llama Cabrera Infante a esta ciudad, ha de preguntar por Dioni, que le está esperando como amigo aunque no le conozca todavía.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Oportuno sin ser oportunista

Anónimo dijo...

Que razón tienes Antonio.
Yo tuve la oportunidad de comprobar el carácter de este asturiano universal.
Ver como se desenvuelve en Bruselas y Estrasburgo es sensacional.
Me quedé impresionado de su figura cuando una guapisima asturiana, presentadora para más señas, recien aterrizada en Bruselas, me confesó que su primer deseo era conocer a un tal " Dioni".

Merecido tributo sin duda.

Un saludo,
Juan Fernández Carnicer