lunes, 22 de mayo de 2006

Mejuto

Se hizo famoso por unas imágenes en las que mentaba a su madre mientras el línea le decía “¡penalti y expulsión!”. Es un felguerino de pura cepa, fiel al lenguaje y al corazón desbordante de la cuenca. El corazón precisamente, unido a honradez y talento, le hizo convertirse en el mejor referee, pisando casi la leyenda del italiano Colina. Fallaron los asistentes por lesión. Se nos priva así de un puntal de la cantera, cabal, indiscutible, emblemático, que debía, con el guaje David Villa, también langreano, formar el tándem mundialista asturiano.

Es una injusticia. La normativa debió de ser impugnada. El fútbol carece todavía de un sistema de ejercicio de derechos en consonancia con los intereses en juego. Lo comprobé en mis lejanas calendas de la Consejería de Cultura cuando el gran mierense Gustavo Losa fue candidato a la Presidencia de la Federación Nacional. Desde entonces parece que apenas se han dado pasos frente al pánico ancestral a la jurisdicción de los Tribunales ordinarios y el contrasentido que la temporada española pueda ser fijada en un Juzgado comarcal helvético.

Hace diez años hubo el caso Bosman, que la semana pasada recordó Jacques Delors en una conferencia de mi grupo parlamentario. Se trataba de la archifamosa limitación de fichar a más de tres extranjeros por Club. Extranjero no podía ser bajo ningún concepto un comunitario. Aquel jugador sacrificó en el pleito toda su vida deportiva, no sin el amargo honor de sentar doctrina laboral y europeísta: cuando marcó el gol de la victoria procesal era tarde para vestirse de corto. Ahora, al equipo de Mejuto le dejan indefenso. A un colega belga, en cambio, le han permitido, aquí, en Bruselas, lo que le niegan a nuestro paisano.

En el estadio europeo tenemos que preparar siempre bien la táctica y hacer presión en todo el campo para no perder los partidos. Actuar como hicimos con la angula, cuya pesca quisieron prohibir.

Decía Madariaga que el blasfemo era el que más reafirmaba a Dios. No lo sé. Lo seguro es que Mejuto sí ama a su tierra madre y todos nosotros estamos contra la decisión de la FIFA, cogida, una vez más, en flagrante discriminación.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias Antonio por tu artículo que me ha emocionado, el arbitraje son circunstancias puntuales en la vida, pero la amistad es para siempre. En ocasiones se hace muy difícil comprender que trás un duro trabajo, no depende sólo de tí, sino de circunstancias ajenas, difíciles de comprender, sobre todo como bién dices cuando en otras circunstancias similares no se toman las mismas decisiones, la norma es la norma y así la acepto, pero debe ser igualitaria para todos. Sin embargo sí, a pesar de ser árbitro, tarea árduo complicada, he logrado el apoyo de tanta gente, entre ellos tú, me doy por satisfecho, lo demás son trofeos en la vitrina, el cariño va contigo en el corazón. Un fuerte abrazo, que espero darte personalmente cuando nos encontremos en uno de nuestros habituales viajes.

Anónimo dijo...

Adelante, Manolo Mejuto

Anónimo dijo...

Adelante, Manolo Mejuto

Anónimo dijo...

¡Adelante, también Masip en Europa!

Anónimo dijo...

¡Adelante, también Masip en Europa!

Anónimo dijo...

¡Adelante, también Masip en Europa!

Anónimo dijo...

Hola desde Huesca.
Me alegra ver que tu Blog esta vivo y vas escribiendo cosas y no muere como otros por inanición.

Ismael Rey dijo...

Adelante, Manolo Mejuto

Anónimo dijo...

Interesting website with a lot of resources and detailed explanations.
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