lunes, 24 de abril de 2006

Velocidad asesina

Las cifras de muertos en carretera esta Semana Santa y, más aún si cabe el terrible accidente de los scouts gijoneses, nos desmoralizan una vez más. Entre cientos de personas pasé a estampar unas simples firmas de condolencia sentida en el Tanatorio de Cabueñes porque los que tenemos hijos y nietos no podemos dejar de ser solidarios ante un dolor semejante.

A nivel europeo hay un programa de seguridad vial con el objetivo para 2010 de que los muertos no superen los 25 000 por año. La disminución de la mortandad, de un 5% anual entre 2001 y 2005 es insuficiente. Además existen todavía muchas disparidades en el comportamiento de los países de la Unión (50-60 víctimas por millón de habitantes en Holanda, Suecia y Reino Unido frente a los 95 en la media europea y española).

El carné por puntos nos ha de ayudar quizá en la mentalización, como ha ocurrido en los países en que está implantado, así como las propuestas del Parlamento Europeo de recomendación exhaustiva del cinturón, adaptación inteligente de la velocidad (Intelligent Speed Adaptation, ISA), alcolocks (dispositivos antiarranque de vehículos en caso de alcoholemia excesiva), ampliación de las llamadas de emergencia con e-Call para 2009 a los vehículos de pasajeros y a los de transporte de mercancías peligrosas...

Como muy bien dijo Pedro Silva en estas páginas, estamos ante una espiral de cinismo social: "una vela al diablo, para poder desbocarnos, y otra a Dios, para sujetar las riendas. Suprema hipocresía: bastaría con poner limitadores en los vehículos".

En efecto, procedería no comercializar en Europa ningún vehículo capaz de superar una determinada velocidad. Los lobbys alemanes, y ahora sus aliados del Este, vienen oponiéndose sistemáticamente a esta imprescindible medida. Inés Ayala, una tenaz aragonesa, lo sigue, no obstante, proponiendo en la Comisión correspondiente. No debe estar sola en esta lucha. El recuerdo de tantas víctimas no puede olvidarse. Hay que ser consecuentes.

2 comentarios:

Diego Asenjo dijo...

No sólo la velocidad es un factor de peligro al volante. Es tan sólo uno de los muchos. Cierto que es necesario poner límite a la velocidad en los vehículos, es absurdo que siendo la prohibición de 120Km/h puedan alcanzarse más de 200Km/h en carretera. Pero si no se lleva el cinturón puesto de nada vale que se disminuya la velocidad, porque incluso a 100Km/h un accidente sin cinturón es terrible. Hay que adoptar medidas restrictivas como solución más inmediata, y ampliar los controles. Hay que mejorar las carreteras, sobre todo secundarias. Y, como línea básica a seguir, la educación vial debe impartirse de forma necesaria en los colegios. Y educación vial no es sólo enseñar a cruzar la calle, se trata de algo mucho más importante y absolutamente necesario.
Saludos.

Joselin dijo...

lo que parece obvio es la relacion entre velocidad a la que se produce el accidente de trafico y la mortalidad. Asi pues con vehiculos limitados de fabrica a 100 Km/h y limite maximo en las vias de 80 Km/h yo diria que la mortalidad y los heridos muy graves se podria reducir un 90% (estimacion personal).
Sin embargo en los medios de comunicacion se habla del alcohol, de imprudencias, etc. pero lo que mata es el coche a velocidad, es decir, uno puede ir andando por la calle con una buena "tajá" y haciendo tonterias, o medio dormido y tal y no corre peligro de matarse.
Tambien me parece lamentable la publicidad de los autos en television, que ademas de ser exagerada en numero (50%) incide y provoca el deseo de la velocidad.
Finalmente decir que a 80 Km/h puede que tardemos una hora mas en recorrer 250 Km ... ¿y que importa?