lunes, 17 de abril de 2006

España y Portugal

Con motivo de los veinte años de la entrada de España y Portugal en Europa, se está celebrando, aquí en Bruselas, una exposición fotográfica que inauguraron los presidentes José Sócrates y José Luis Rodríguez Zapatero. Los comisarios de la muestra, que han publicado un magnífico catálogo, son los periodistas Miguel Ángel Aguilar y Teresa de Sousa, ambos de reconocida trayectoria europeísta. Dado el éxito que está teniendo el acontecimiento, que ha desbordado todas las previsiones, hubo pequeños fallos de improvisación. Por ejemplo, no se invitó a Javier Solana, el político español de más alto rango en la Unión Europea, que ha logrado un gran prestigio que todos reconocen. También cabe extrañarse de algunas referencias gráficas a los recientes referendos de Holanda y Francia, que no parecen propios de la línea temática. Fernando Carbajo y Damián Castaño, responsables de la oficina parlamentaria europea en Madrid, tuvieron la magnífica idea de invitar a veinte jóvenes que mostraron interés por el programa y que nacieron el 1 de enero de 1986, fecha de la entrada de España. En ese grupo de entusiastas europeístas estaba la ovetense María Fernández Acebal, que fue la encargada de entregar el libro recopilador al presidente del Gobierno español. María, a la que tuve breve ocasión de conocer, estudia baile clásico y ha realizado un módulo de imagen. Estaba muy ilusionada con la visita que le permitía conocer el funcionamiento de las instituciones, así como a las personas que las rigen. Me llegó a decir «que eran los mejores tres días de su vida». Aseguraba también que ha captado aspectos del espíritu europeo que quiere transmitir a sus compañeros y amigos asturianos, a la vez que se mantendrá en contacto con los nuevos que ha hecho ahora de otras regiones. Otros jóvenes asturianos vendrán por aquí, entre los que espero al Aula Joven de la Universidad, que preside el dinámico José Armas. Portugal y España entraron con fuerza en la Unión Europea, pero también cabe destacar su presencia en esta capital bruselense, en las instituciones y en la ciudad misma, donde hay trece mil asturianos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Pues que cunda el ejemplo de María.