lunes, 3 de abril de 2006

Abogados

Desde hace muchos años, Fuentes Quintana viene poniendo el ejemplo de los farmacéuticos como profesionales que, a su juicio, distorsionan el mercado con una reglamentación excesivamente corporativa. En la Unión Europea corren vientos de replanteamiento de otras varias profesiones. Ahora toca a abogados y notarios. Los comisarios Kroes, de libre competencia, y MacGreevy, de Mercado Interior, intentan "liberalizar el sector".
Así las cosas, la Comisión Jurídica del Parlamento Europeo ha pedido prudencia a la Comisión Europea.
En ese debate, y pese a que acababa por mi parte de cesar como miembro de la llamada Comisión de Asuntos Jurídicos, ésta me hizo el honor de proponerme la defensa en el hemiciclo de mis compañeros de profesión y también de los notarios.
La relación entre abogado- o notario- y cliente afecta a la buena marcha de algo tan delicado para la democracia como la administración de Justicia. La intervención de los Colegios de abogados no es sólo positiva en sus aspectos corporativos, sino, también en la defensa del interés público.
Las tarifas de honorarios en España sirven de orientación para fijar la condena en costas; siempre bajo control judicial.
Tampoco deberían los comisarios poner en cuestión la oposición de los Colegios de abogados, salvo los griegos, al pacto de "quota litis" (honorarios de los abogados fijados como un tanto por ciento de lo obtenido en el juicio o en la negociación). Ese tipo de pactos va contra la dignidad del trabajo y la consideración de la profesión misma.
En este revuelo, la Comisión Europea debería ser fiel a las tradiciones europeas y no tanto a los criterios de las grandes empresas norteamericanas del sector. También debería apoyar el sistema notarial de la vieja Europa que tanta seguridad -y tranquilidad- otorga a los ciudadanos. No es conveniente perturbar lo que funciona razonablemente bien.
El Consejo General de la Abogacía Española, previsoramente, tiene una oficina permanente, aquí en Bruselas, que lleva Julen Fernández Conte. No sé qué opina Fuentes Quintana pero la recomendación de prudencia frente a tanto afán intervencionista no estaría mal para los Comisarios.

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