lunes, 6 de marzo de 2006

Caricaturas

Las caricaturas siguen en la controversia internacional. La reunión, en el Senado italiano, del pasado lunes, de la Comisión cultural de la Asamblea Parlamentaria Euromediterránea se centró en ese punto del orden del día. Los países musulmanes, incluso los dirigentes más moderados, sienten una herida profunda y no entienden los mecanismos procesales europeos para tratar blasfemias e injurias semejantes. Como diputado he sostenido, en ese foro romano, que las caricaturas nada tienen que ver con la libertad de expresión que es cosa más seria. El periódico ultra danés tuvo la intención de provocar representando de forma tan insultante a Mahoma, que para la mayor parte de sus seguidores jamás ha sido reflejado en iconos, aunque es posible que no previese tal crisis, la peor que ha vivido su país desde la Segunda Guerra Mundial.

Desde el terrible 11-S todos nos hemos esforzado en defender que terrorismo e Islam son completamente diferentes. No podemos, pues, quedar neutrales si alguien difunde la íntima vinculación que pretenden las viñetas. Naturalmente son condenables los ataques desproporcionados que han tenido las sedes diplomáticas y otros disturbios que han costado vidas humanas, pero corresponde distanciarse de la iniciativa caricatural. El primer ministro danés no supo hacerlo. Se negó a recibir a once embajadores acreditados en Copenhague dejándose jalear por los que aplaudían su apoyo a la “libertad de expresión”. Lo que ya era intolerable en un medio, se empeoró aún más por la torpeza política y diplomática.

La Historia nos trae demasiadas tristes lecciones de cómo se fanatizan los pueblos por guerras religiosas. Aunque sea de limitado rigor merece la pena ver atentamente “Lutero” de Eric Hill, en pantalla esta temporada.

En el hemiciclo euromediterráneo una diputada cristiana copta, un representante cristiano jordano y hasta el único enviado por el parlamento israelí se solidarizaron con los musulmanes. En uno de los descansos, un Vicepresidente árabe me llegó a decir:”No es de recibo la tibieza e irresponsabilidad de muchos amigos europeos; en cambio valoramos muy alto el comunicado del Vaticano”.

Desde luego, la autocrítica europea es necesaria en un ambiente tan crispado y preocupante. Cabe repetir la frase de Hamlet: “Algo huele a podrido en Dinamarca”.

2 comentarios:

pululante dijo...

Siento discrepar, ya que de tu discurso se sobreentiende un afán de censurar e impedir la publicación de esas caricaturas. Mis disculpas si la interpretación es errónea.

Opino que sí se puede decir que la publicación danesa es una provocación. Pero ha de tener perfecto derecho a publicar lo que estime conveniente mientras no injurie ni acuse falsamente a ningún individuo (conductas reguladas por ley). Igualmente los demás tenemos derecho a criticarlo como mejor nos parezca. Pero ello no justifica ninguna censura previa.

Sí estoy de acuerdo en la mala actuación del presidente danés al no recibir a los embajadores. Es su obligación en función de su cargo el mantener unas relaciones diplomáticas correctas y explicarles que si bien puede no estar de acuerdo con la publicación también es cierto que no puede censurarla.

O sino, ¿por qué habríamos de censurar estas caricaturas y no la obra teatral de Leo Bassi (por poner un ejemplo de actualidad)?

Otro asunto del que apenas se ha hecho eco la prensa es la condena en Austria de una persona por negar el holocausto nazi. Sé que allí es delito y me parece una barbaridad lo que dice ese individuo. Pero no creo que la vía sea la penal, sino el rebatir sus argumentos con las más que evidentes imágenes y testimonios de los que allí estuvieron. Es suficiente para desacreditarlo y dejarlo en ridículo. Encarcelándolo sólo se crea un "mártir" para los pocos que puedan opinar como él.

Ismael Rey dijo...

Sin ánimo de controversia y conociendo, como bien sabes , a los moros de cerca, te diré que tu premisa de "Desde el terrible 11-S todos nos hemos esforzado en defender que terrorismo e Islam son completamente diferentes" es en mi criterio absolutamente incorrecta, solo nos hemos esforzado nosotros los infieles, ellos no solo no se han esforzado si no muy al contrario lo han justificado e incluso ensalzado.

Pero bueno, aunque en esta ocasion no concordemos en este asunto espero que en el del museo de la Fundación, por cierto asunto este en el que te veo muy callado, si lo hagamos.

Un fuerte abrazo.