lunes, 4 de abril de 2005

¡Parad esa patente!

-Software, hardware…

Estábamos en las Consistoriales de Oviedo. Sería el año 1985- quizá el 84- la voz firme de aquel secretario irrepetible por su carácter que se llama Luis Arce Monzón hacía el obligado resumen de un pliego de condiciones para una inhabitual contratación con terminología angloamericana.

Quique Pañeda, buen concejal, nos estaba metiendo no sé si en el futuro pero al menos en la ignota modernidad.

Un pequeño paso para el hombre, un gran paso para la… ¡ciudad!. ¿Cómo se habría pronunciado Neil Armstrong, desde la luna, en las décadas feministas?

Veinte años después de aquella adjudicación ovetense, me encuentro en mi hardware- término ya en franco desuso- con cientos de correos electrónicos, de todos los rincones europeos, que me piden paremos el intento de varias multinacionales de patentar indiscriminadamente el software. Y es que han querido proteger y encarecer incluso el llamado doble clic y miles de variantes informáticas más.

Michel Rocard, ex-primer ministro francés, al que sigo muy de cerca desde 1967, es el “rapporteur” encargado por el Parlamento Europeo para pronunciarse sobre esa pretensión. En la Comisión Jurídica ponemos contra las cuerdas al Comisario McCreevy, cuyo país, Irlanda, que tan bien presidió la Unión Europea en 2.004, ha permitido, sin embargo, que su página web sea patrocinada por Microsoft.

Michel está brillante, liberal, favorable a los millones de usuarios que pueden verse afectados. No es un problema de respetable propiedad intelectual sino simplemente de quiénes con un papel y un lápiz, sin aportación compleja sofisticada alguna, quieren romper la libertad sacrosanta de internet y de otras redes de comunicación y de cultura.

El político socialdemócrata convence pero al rematar se lía en un problema formal. La portavoz del Partido Socialista Europeo, la austriaca María Berger, le echa un capotazo, que apoyan provisionalmente los populares, ecologistas y liberales. Se genera una sublevación del Parlamento contra los mandamases de los gobiernos. El movimiento es de tanto o mayor calado que el que hicimos contra el ya olvidado Butiglione.

De momento se paran las provocadoras patentes. El way (camino) - como le escuchamos decir tan magníficamente a Juan Coloma utilizando la canción de Sinatra- no es, sin embargo el escogido por Rocard. Diecinueve miembros de mi comisión deciden otra vía para el mismo fin. Michel apela a nuestra inteligencia y a nuestro tacto, se sale del reglamento y del guión, nos insiste en que no por una pequeña disidencia se deben perder las amistades ni el buen fin que se patrocina, pero vota a su manera. En ese momento me cupo la duda hamletiana entre el corazón y la cabeza. Hubiera deseado, como hice siempre en el Ayuntamiento, consultar la sabiduría de Arce Monzón.

Don Luis no estaba allí, aunque, por fortuna, en el Parlamento Europeo no hay disciplinas abrumadoras, lo que me permitió no abandonar en su soledad a un buen amigo francés, con tanta Historia a sus espaldas.

- Antonio, eres un sentimental; Rocard, un cabezón, me reprochó un leal colaborador que ha presenciado la esgrima del debate menor.

La cuestión importante es que las patentes se han parado de momento. Ya veremos en qué terminan…aquí…en Bruselas.

5 comentarios:

Currante dijo...

Las patentes se deben parar para conseguir que todos avancemos!!!

Bartolo, el de la flauta dijo...
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Bartolo, el de la flauta dijo...

Si yo hubiese patentado mi flauta como un cilindro de un solo agujero solo:
- No habrían existido los bic.
- Solo se podría hacer la O con un canuto con mi permiso.
- Las cerbatanas romperían la patente y podría actuar contra miles de indígenas, quitándoles su medio de vida.
Y así un largo etcétera. Probablemente tendría hasta mi propio sistema operativo -"canutos"- con reproductor multimedia incluido -"la flauta toca medias" ;)

Anónimo dijo...

Enhorabuena Antonio.
Este blog no hace sino confirmar que eres una persona inteligente, y como tal utiliza los medios desu tiempo.
Más vale tarde que nunca. Al menos, 20 años después, reconoces tímidamente los esfuerzos que tanto Kike como algunos ingenuos que también creemos en esto, hicimos por modernizar nuestro Ayuntamiento.
Me alegro de tener este medio a mi alcance, espero que no decaigas y nos sigas contando cosas interesantes de las discusiones en el Parlamento, como esta propuesta de Rocard, que a lo que veo sigue como siempre, haciendo propuestas útiles.
Un abrazo. Mª Luz

Roberto Iza Valdes dijo...
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