lunes, 11 de abril de 2005

Bolkestein

El antiguo comisario europeo, Frits Bolkestein, es el hombre más citado en las instituciones europeas estos últimos meses a raíz de su polémica directiva.

Alguno- no sé si de sus amigos o de sus enemigos- ha declarado que lo que buscaba el político holandés desde hace tiempo era dejar una huella en la Historia. La oposición a tal directiva, a la que se ha sumado el Presidente Chirac, considera que de aprobarse se generaría un auténtico dumping social, resultado de conducir algunas empresas con las reglamentaciones de sus países de origen. Los sindicatos y otros estudiosos han advertido también que es un precedente para erosionar el sistema social europeo de prestaciones laborales adquiridas. La cuestión ha sido especialmente sensible con la convocatoria del referéndum francés que ha puesto la controversia en términos populares. Se atribuye precisamente el ascenso del "no" en el país vecino a la preocupación que genera en empresas y en grandes capas de trabajadores.

Parece que hay ahora un parón de las líneas maestras de la directiva Bolkestein. No obstante, pese a las declaraciones de los Jefes de Estado y de Gobierno reunidos en Bruselas en la cumbre ordinaria de primavera, he sido testigo de cómo en la Comisión Jurídica a la que pertenezco, el alemán demócrata-cristiano Lechner ha querido relanzarla pura y llanamente. Nos opusimos pero no es inimaginable que todo vuelva a resurgir tras los procesos electorales de Alemania y Francia, según sean sus resultados.

En esa misma comisión, un ecologista francés, llevando a sus últimas consecuencias la opción de que las empresas se rijan por la legislación de origen, ridiculizaba que entonces se permitiría que los camiones enviados al Reino Unido circulasen por la derecha y que sociedades holandesas estarían facultadas a abrir clínicas sanitarias abortivas en Irlanda y Malta, donde lo tienen prohibido expresamente.

Pronto sabremos, aquí en Bruselas, si se neutralizan definitivamente las aristas más áridas de la iniciativa de Bolkestein o si gana, como el Cid, una batalla después de su desaparición civil.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Estoy totalmente de acuerdo contigo.

Abel

Mª Luz dijo...

Bueno, Antonio, esto promete. Gracias a este artículo tuyo en este blog me he tomado la molestia de leer la propuesta de Directiva y jolín... es una bomba.
Aunque también he visto que ha mucha movilización para evitarla.

Mario Corbato dijo...

Hola Antonio.
Se ve que hay personajes singulares,aunque ojo,algunas veces nos caen encima iniciativas que no compartmos y las acabamos tragando o por no dar la nota,por no definirnos o porque quien las plantea va tan decidido que nos acobarda.
Tendremos muchos problemas de este tipo,en un mundo cada día más globalizado y del que por cierto,Asturias,no se puede sustraer.
Por eso me preocupa tanto el tema de los Fondos y de una etapa satisfactoria de tránsito,hasta su desaparición.
Y te decía por otro medio que veo necesaria,la implicación ciudadana y de los sindicatos,además e independientemente de las instituciones de gobierno.
Un abrazo.

Anónimo dijo...

Hola, sigo esperando tus articulos, pero veo que no se producen