sábado, 26 de febrero de 2005

Fidel sin la U.E.

“Castro asegura que Cuba no necesita a la Unión Europea”, “Nos van a perdonar la vida unos mesecitos más, declara el líder comunista”. Son dos titulares de un periódico nada sospechoso de ultraderechista. No hay trampa ni cartón, Fidel ya no sabe qué decir para provocar a quiénes le han echado una mano saltándose incluso la opinión mayoritaria del Parlamento Europeo que se había pronunciado porque no se restableciera la normalidad de las relaciones mientras hubiese presos políticos. La verdad es que la postura maximalista, además de no haber conducido a nada, es un poco cínica teniendo en la misma Isla, en Guantánamo, a otros prisioneros, torturados, sin ningún mínimo derecho humanitario.

No obstante esto de Cuba hace perder la cabeza sino a todos, a muchos. Un diputado conservador británico, de los escasos representantes del Reino Unido que hablan bien el español, llegó a decirnos en sede parlamentaria, rayando el paroxismo, que Tony Blair y Zapatero estaban preparando un cambio de Cuba por Gibraltar.

No sé a quién se le ocurrió esa política por la que se invita alternativamente a las autoridades o a unos representantes de la disidencia a las fiestas y conmemoraciones de las embajadas en La Habana. En Oviedo mismo se llegó a practicar esa política del canapé hasta en una fecha tradicional de ayuno y abstinencia como el Viernes Santo. Vaclav Havel, ex-presidente de la República Checa y entrañable Premio Príncipe de Asturias, dramaturgo siempre, ha descrito la vergonzosa disyuntiva de "comercio o disidentes". En cualquier caso, no cabe la menor duda de que el victimismo le ha dado eternos réditos al dictador que no se ha movido del poder en cuarenta y seis largos -y no precisamente democráticos- años.

Ya veremos, aquí, en Bruselas, si la Unión Europea hace una política caribeña que dure más de unos mesecitos.

1 comentario:

salmantino dijo...

Don Gonzalo Pérez García en un Gran Jurista