jueves, 13 de enero de 2005

¡Suerte, Luxemburgo!

El presidente luxemburgués, Señor Juncker, compareció ayer ante el pleno del Parlamento Europeo. Comienza así una andadura de seis meses a la cabeza de la Unión Europea. Se palpa en esta ocasión una especial esperanza para España y, en especial, para Asturias. Se aspira llegar a una buena solución para las perspectivas financieras 2007-2013. Las instituciones europeas, con la presidencia luxemburguesa, disfrutan de una gran oportunidad antes de que un país más euroescéptico, como el Reino Unido, tome las riendas de la Unión en el siguiente semestre. Si los países del sur, España incluida, nos jugamos mucho en el empeño, aún más Asturias, con riesgo de marginación por el llamado efecto estadístico .
El efecto estadístico , sobre el que tanto y tan bien han reflexionado los firmantes de la declaración de Oviedo , consiste en un aumento irreal del PIB per cápita de algunas regiones de la UE como consecuencia de la entrada de otras menos desarrolladas de los diez nuevos Estados miembros y no como resultado de un crecimiento económico verdadero. En total, 17 regiones de España, Portugal, Reino Unido, Italia, Alemania, Austria, Grecia, Bélgica y Finlandia están afectadas.
Cuando Bush visite Bruselas el próximo mes su homólogo será el presidente del Gran Ducado. Como declara el prestigioso Economist , es como si los EEUU obligaran a todos los líderes extranjeros a tratar durante seis meses con el alcalde de Fresno, California. Los líderes mundiales encuentran desconcertante el tener reuniones con presidentes europeos de países diminutos. Durante otra presidencia luxemburguesa Clinton estaba molesto porque los dos dirigentes más importantes que visitó venían de Luxemburgo: el presidente de turno y el presidente de la Comisión, por aquel entonces el también luxemburgués Jacques Santer.
Sin embargo, desde la perspectiva astur, no deja de ser importante que sea Luxemburgo el responsable de encontrar una solución financiera y de equilibrio que de otra manera provocaría una gran injusticia. Como señaló en su intervención ante el pleno mi compañera Bárbara Duhrkop no podemos dejar depender el proyecto europeo exclusivamente de los contables miopes.

2 comentarios:

Enrique Castro dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Traductor dijo...

Me alegro de vivir en Luxemburgo. Tras tres años desde la publicación del post, creo que ha tenido suerte.